Este artículo tiene como misión
descubrir una de las facetas del Kung Fu que suele pasar más
desapercibida, como es el manejo de las armas, y en concreto de
las Hachas Dobles o "Hachas Gemelas", enmarcadas en la
categoría de armas dobles del Choy Li Fut.
Podría decirse que el Choy Li Fut es uno de los pocos estilos
que posee un amplio arsenal técnico de armas. Tal vez sea
esta la razón por la cual se tiende a dejar de lado dicho
aspecto dentro de lo que se considera el desarrollo de un Artista
Marcial. O quizá se deba al conocimiento general de los beneficios
que la práctica con armas aporta al alumno.
Todas las categorías de armas ofrecen algo al alumno que
las practica, pero las armas dobles en concreto juegan un papel
de vital importancia en el perfeccionamiento de la calidad técnica
del artista marcial. El practicante primerizo, inquieto y ansioso
por aprender, se cuestionará más de una vez la utilidad
de las horas de entrenamiento "perdidas" con este tipo
de técnicas, pues nunca va a tener la oportunidad de llevar
por la calle un par de hachas, por ejemplo, para poder defenderse
ante una agresión inesperada. Personalmente me gusta mantener
informados a mis alumnos, y todos ellos conocen las ventajas que
ofrece la práctica correcta de estas armas.
Resumiendo, podríamos citar tres grandes beneficios que aporta
su entrenamiento:
o El primero y principal consiste en el aprendizaje del movimiento
sincronizado de ambs brazos y manos, consiguiendo así una
mejora de la coordinación.
o Con la práctica continuada el alumno adquiere además
un perfecto dominio de la distancia y de la orientación espacial.
o El tercer beneficio es el desarrollo y tonificación de
los músculos de la espalda y antebrazos, ya que cada una
de las hachas gemelas pesa alrededor de 3 kg.
Siempre que vayamos a entrenarnos con las hachas gemelas debemos
realizar, además del calentamiento general, uno específico
que incida en los músculos y articulaciones del brazo, especialmente
en las muñecas.

Es absolutamente necesario realizar un entrenamiento
progresivo para prevenir una posible lesión. Brazos y muñecas
deben acondicionarse paulatinamente; a tal efecto, el alumno ejecutará
en un primer lugar movimientos lentos, asimilando los diferentes
gestos técnicos, para después, conforme adquiere destreza
en su manejo, incrementar la velocidad de ejecución.
Este arma se compone de tres elementos básicos: el mango
(entre 70-80 cm), el palo y la hoja.
A veces puede incluir un cuarto elemento decorativo, que consiste
en colocar en el extremo del mango algún tipo de pincho o
punta de lanza para proporcionar más vistosidad en la ejecución
de la forma, de cara a las exhibiciones y campeonatos. De cualquier
forma, este cuarto elemento siempre constituye un peligro potencial
para el practicante, ya que se altera la longitud del arma y además,
durante su manejo, las hachas se suelen acercar a la cara y a diversos
puntos vitales.
El palo está insertado en un bloque de metal del cual sale
la hoja. Más o menos posee una forma de media luna, y su
anchura suele variar. En Kung Fu oscila alrededor de los 28 cm.
Algunas hachas poseen en el extremo de su hoja una punta de lanza,
para poder realizar golpes paralelos.
Respecto a esta forma, conviene indicar que tradicionalmente solía
enseñarse a los alumnos más corpulentos de la escuela,
ya que al ser un arma pesada, es manejada más fácilmente
por una persona de constitución fuerte.

Dentro del estilo existen muchas otras armas pesadas,
como por ejemplo el Kwantao, el Banco de Caballo Cuadrado, el Tridente
de los Nueve Dragones, la Pala de Monje, etc.
Originalmente, la forma de las Hachas Dobles del Choy Li Fut consta
de 85 movimientos. Se trata de una técnica procedente de
Chan On Pak, el hijo mayor del fundador, Chan Heung. Como quiera
que Chan On Pak murió muy joven, sus conocimientos no fueron
muy difundidos, y hoy por hoy nuestra escuela es la única
conocedora de esta forma.
Una de las características de este arma es su gran variedad
de golpes. Estos pueden ser: frontales, ascendentes, descendentes,
oblicuos y circulares. También pueden utilizarse las puntas
de lanza situadas en el extremo de la hoja para los ataques a corta
distancia.
Técnicamente, el manejo de las hachas es muy similar al de
los cuchillos mariposa, sables dobles y dagas dobles.
Así pues, por la gran variedad de golpes utilizados, el entrenamiento
con armas aporta grandes beneficios, tanto físicos como técnicos,
mejorando en gran medida el nivel general del practicante e incrementando
notablemente sus posibilidades de éxito a la hora de defenderse
ante una situación real de peligro.
Texto: Pedro Rico
Fotos: © Budo International Publ. Co.