Dr. Christian Harfouche
Su nombre ha irrumpido con muchísima fuerza en el panorama
internacional de las Artes Marciales siendo portada en las tres
principales revistas norteamericanas y en las 7 ediciones de Budo
International en Europa y América Latina.
¿De dónde proviene este éxito? En los tiempos
del "Cross fighting" los estilos como el que ha desarrollado
este Maestro poseen sin duda un atractivo especial. Un resumen comprensivo
y práctico para generar luchadores completos en el seno de
una organización bien dirigida que se ocupa de forma novedosa
de atender la evolución del aprendizaje de los estudiantes.
No había tenido el placer de conocer al Maestro Harfouche
hasta nuestro encuentro con motivo del Hall of Fame de la "International
School of Martial Arts" del año pasado; una agradable
experiencia que quiero compartir con vosotros. El Dr. Harfouche
es un hombre sereno, extremadamente educado, sensitivo y perceptivo,
cualidades todas ellas que sin duda deben ser de gran utilidad en
sus labores como reverendo. Su imagen no es la habitual de un hombre
religioso y sin duda su práctica de las Artes disciplinarias
le coloca en una posición excepcional en tal entorno. El
afirma que las personas que emprenden una vida religiosa frecuentemente
se abandonan, dejando su cuerpo físico en un segundo plano,
una posición con la que él no está en modo
alguno de acuerdo. Su carácter abierto y su humildad (¡eso
tan escaso entre los Maestros de AAMM!) le han permitido seguir
sus estudios con otros profesores y Maestros, un trabajo del que
se aprovechan sus alumnos pues incorpora inmediatamente estas enseñanzas
a su propio bagaje. De tal carácter abierto y seguro de si
mismo, dimana sin duda una especial capacidad de liderazgo, una
tranquila simpatía con la que es fácil empatizar.
Sus vídeos instruccionales han sido cuidadosamente elaborados
y resultan de gran utilidad para los apasionados estudiantes que
a ellos se acercan. En esta ocasión el Maestro Harfouche
ha afrontado uno de los asuntos que más interés está
despertando entre los luchadores hoy en día, las estrangulaciones
y, como acostumbra, lo ha desmenuzado de forma completa y comprensible.
Un trabajo excepcional que marcará un antes y un después
en el estudio de esta materia.
Alfredo Tucci
¡1001 Estrangulaciones!
Grandes Maestros
¡Apaguen las luces!
El Dr. Christian Harfouche, Gran Maestro de Shorite Ryu Tai Jutsu,
ha creado un sistema completo de entrenamiento de Artes Marciales
denominado Full Body Boxing. Su objetivo es ofrecer una visión
amplia y completa de la compleja defensa personal a los artistas
marciales tradicionales de todos los estilos. No desea desviar a
los alumnos y a los profesores de su estilo original, sino complementarlo,
ofreciéndoles dominar otro sistema más. Una parte
importante del planteamiento de lucha del Dr. Harfouche está
relacionada con la aplicación de una gran variedad de estrangulaciones
en un conflicto callejero. Aunque la mayoría de los artistas
marciales sepan lo que es una estrangulación, el Dr. Harfouche
profundiza mucho en la enseñanza y en el entrenamiento de
las distintas formas de apagar "la luz" de un adversario.
A lo largo de este artículo os vamos a presentar algunos
de los conceptos clave enseñados por el Gran Maestro.
La premisa básica de la estrangulación aplicada a
la defensa personal es que un agresor inconsciente es incapaz de
llevar a cabo su agresión, o lo que es lo mismo si lográis
dejar a vuestro agresor sin conocimiento, ya no estaréis
en peligro. Tan importante y valioso como los golpes es saber enfrentarse
al hecho de que una persona bajo el efecto de las drogas puede soportar
una cantidad de impactos increíble. Hasta los puñetazos,
las patadas, los codazos y rodillazos mejor encajados pueden surtir
un efecto mínimo en una persona que no siente dolor alguno.
¿Cómo os sentiríais si en una pelea lanzarais
una potente patada, perfectamente colocada y vuestro adversario
ni siquiera pestañeara? Tengo un amigo que vivió una
situación así.
Se llama Levi y tiene una tienda; una noche le llamó un empleado
para decirle que un joven con un comportamiento extraño,
se negaba a marcharse. Levi, cinturón negro con dos décadas
de experiencia en las Artes Marciales a sus espaldas, acudió
rápidamente a su establecimiento para ver qué ocurría.
Allí encontró a un hombre de 1,65 m, que pesaba unos
72 kilos. Nada imponente vaya, sobre todo, sabiendo que mi amigo
supera los 100 kilos. Trató de convencer a aquel hombre para
que abandonara el establecimiento, pero éste le atacó
de repente. Levi le lanzó una patada muy fuerte a la ingle.
¡Un golpe directo!, pero para su sorpresa no surtió
ningún efecto. El agresor continuó atacándole,
entonces mi amigo le golpeó fuertemente con el codo en la
cara, le rompió la nariz, le cerró un ojo..., pero
aún así el joven se le echó encima. Levi logró
separarse tratando de llevarle al suelo, dónde cual animal
salvaje, se enganchó a su pantorrilla y le dio tal mordisco
que consiguió atravesarle los vaqueros. Mi amigo le apartó
y le dio una patada con la espinilla en la clavícula. El
se puso de pie con el hombro visiblemente caído por la fractura
del hueso pero siguió peleando. Levi le estampó contra
la pared y le propinó algunos rodillazos, mientras oía
cómo se le rompían las costillas. El joven a gatas
se agarraba a las piernas de Levi, que le dio una patada en la boca
con la punta del pie. El agresor se levantó con los dientes
rotos y salió corriendo en dirección a la autopista.
Afortunadamente la Policía acababa de llegar y apresó
al hombre antes de que se perdiera entre el tráfico.
Al día siguiente Levi y yo hablamos sobre aquel
incidente y la necesidad de aplicar la estrangulación en
estos casos al ser ésta la única técnica en
la que podemos confiar cuando el agresor no siente dolor. Os aseguro
que después de aquel incidente Levi ha incluido la práctica
de las estrangulaciones diligentemente en su entrenamiento. ¿Os
imaginéis encontraros en una situación así?
y ¿qué vuestro agresor fuera mucho más alto
y corpulento? Confío en que esta historia os haya motivado
lo suficiente para que profundicéis en las técnicas
de estrangulación. En este caso, el Dr. Harfouche os propone
algunos datos a tener en cuenta.
El subraya que existen dos tipos básicos de estrangulaciones:
sellar la entrada del aire y sellar el flujo sanguíneo.
Al bloquear el aire impedimos que el aire llegue a los pulmones
del agresor, lo cual implica la falta de aire en el cerebro y, en
consecuencia, la pérdida del conocimiento. Básicamente
se puede hacer de dos maneras. La primera es cerrar la tráquea
presionando fuertemente el antebrazo contra la parte delantera del
cuello. A pesar de que interrumpir el suministro de aire resulte
muy efectivo ¡NO ES RECOMENDABLE! ya que se puede romper la
tráquea provocando un encharcamiento de sangre, con lo cual
hasta que el oxígeno llegue a los pulmones puede pasar demasiado
tiempo. También podemos provocar una inflamación de
la tráquea, en cuyo caso el agresor puede morir por asfixia.
No olvidéis que si aplicáis una técnica de
Artes Marciales a un agresor y éste fallece, dispondréis
de mucho tiempo para entrenar en la cárcel. Por tanto, nuestro
deseo no es herir a nadie y, tampoco, acabar en la cárcel.
Así que, olvidaros de la tráquea. Otro modo de sellar
la entrada del aire es tapar la boca y la nariz, tratando de provocar
la asfixia; pero al taparle la boca nos arriesgamos a que nos muerda.
De forma que el método más aconsejable para aplicar
una estrangulación es sellar el flujo sanguíneo, impidiendo
que la sangre oxigenada fluya hasta el cerebro, provocando así
la pérdida del conocimiento. La mejor forma de conseguirlo
es cerrar los vasos sanguíneos ubicados a ambos lados del
cuello. Al cerrar la línea de suministro, se corta el flujo
sanguíneo, provocando la pérdida del conocimiento.
Este es el método más piadoso y humano para finalizar
un ataque. Existen tres formas básicas para conseguirlo:
una estrangulación con el brazo, con la ropa u otro material
adecuado o una combinación de ambos.
La estrangulación con el brazo más común es
el agarre por detrás, denominada estrangulación por
detrás, o por el cuello en forma de V. La clave de este movimiento
consiste en alinear el interior de nuestro codo con la tráquea
del adversario. Al apretar con el brazo se incrementará la
presión a ambos lados del cuello, no en la tráquea.
Si por error situáis el antebrazo sobre la tráquea
del adversario, simplemente basta con deslizar el codo hasta colocarlo
correctamente. El programa del Dr. Harfouche incluye muchas maneras
de llegar a esta posición, así como varios de modos
de finalizar la estrangulación, tanto de pie como en el suelo.
Se puede emplear el brazo que queda libre para reforzar la estrangulación
e incluso, a veces, la mano que queda libre para sujetar el brazo
del adversario mientras se refuerza la estrangulación con
el cuello y la cabeza. Es conveniente disponer de varias opciones
para aplicar una técnica de estrangulación para resolver
cualquier tipo de situación en la que no podamos aplicar
nuestra técnica preferida.
Utilizar la solapa para aplicar una estrangulación es otro
método muy eficaz para dejar inconsciente a nuestro adversario.
El mismo cuello de la prenda puede ajustarse para ejercer una tremenda
presión sobre el cuello del adversario sin perjudicar la
tráquea. Además puede usarse a modo de asa para incrementar
la fuerza de una estrangulación con el antebrazo en la parte
lateral del cuello. De hecho, en muchas de las estrangulaciones
propuestas por el Dr. Harfouche se utiliza tanto el antebrazo como
la ropa para lograr el objetivo. Se aplican las estrangulaciones
con la solapa desde el frente, desde el lateral, desde atrás,
desde arriba y desde abajo. En un conflicto callejero, cualquiera
que lleve una chaqueta o una camisa fuerte es susceptible de sufrir
una estrangulación con solapa. Conviene disponer de una amplia
variedad de técnicas para su aplicación.

El Dr. Harfouche hace hincapié en que las estrangulaciones
deben integrar golpes, no aplicarse de forma aislada. Es mucho más
fácil colocarse en una posición que nos permita aplicar
una estrangulación una vez que el adversario está
mareado o desequilibrado por un golpe. Aunque no provoque dolor,
un golpe bien dado puede alterar el equilibrio de un adversario
lo suficiente para abrir el hueco que necesitamos para "apagar
su luz".
El Dr. Harfouche integra también los derribos con la cadera
o con la pierna, así como otros derribos para colocarnos
en una posición adecuada para aplicar la estrangulación.
Podéis asegurar un buen agarre de solapa para derribarlo
y, cuando esté en el suelo, convertirlo en una técnica
de estrangulación. Practicar las estrangulaciones partiendo
de situaciones con golpes, derribos y grappling. Si necesitáis
asistencia técnica, el Dr. Harfouche puede ayudaros.
El GM Harfouche ha grabado un DVD con una amplia variedad de estrangulaciones;
un trabajo precioso que he tenido el placer de ver. Incluye estrangulaciones
con golpes y derribos, de pie y en el suelo; así como, combinaciones
en las que se aplican llaves y palancas de brazo simultáneamente
con la estrangulación. Si aún no sabéis lo
que es la "estrangulación del ahorcado, el "giro
del crucifijo con el cuello" o las temidas "tijeras de
la muerte", no os perdáis el DVD del Dr. Harfouche "Ahogamientos
y estrangulaciones". Si además estáis interesados
en añadirlo a vuestro sistema tradicional, os sugiero que
echéis un vistazo al programa de Full Body Boxing en www.victorioushands.com.
Para acabar, si alguna vez os encontráis en la terrible situación
de enfrentaros a un adversario que esté bajo la influencia
de las drogas, aseguraos de aplicarle una técnica de estrangulación,
apretar el interruptor y "apagar su luz".
UNA LUZ PARA EL MUNDO
La compasión es la fuerza impulsora de este veterano de las
Artes Marciales con 36 años de experiencia. En el 2000, alimentó
personalmente a 53 mil personas y distribuyó 34 mil pares
de zapatos de la marca Nike entre las familias más necesitadas
de su comunidad. Pero el alcance de su sueño y de su visión
no acaba en su propia "casa", sino que continúa
hasta llegar a todo el mundo necesitado. Filósofo, Maestro,
líder y pionero de Shorite Ryu Tai Jutsu (Manos Victoriosas
Artes Corporales), una de las Artes Marciales más atractivas
y completas del mundo desde el JKD de Bruce Lee, el Dr. Christian
Harfouche ha asumido la misión de llevar la luz a las personas
en todos los ámbitos de su vida.
Texto: Burton Richardson (www.Jkdunlimited.com)
Fotos: © www.budointernational.com