Nuestra ventaja tecnológica.
En todos los deportes, los records se siguen batiendo con una constante
regularidad. Ya sea en Atletismo, Béisbol, Natación
o cualquier otra corriente deportiva, los atletas son cada vez más
rápidos, más fuertes y más diestros. La mayoría
de la gente da este hecho por sentado, pero en la comunidad de las
disciplinas de combate, el pensar que un moderno artista marcial
pudiera llegar a eclipsar la habilidad de alguno de los legendarios
antepasados de las Artes Marciales es casi una blasfemia.
Si pensamos en las Artes Marciales como algo místico y mágico,
en las que los maestros están de alguna manera dotados de
poderes especiales de invencibilidad, entonces estamos viviendo
en un mundo de fantasía. Por supuesto que con los rigores
del duro entrenamiento se obtienen grandes beneficios espirituales
y mentales, pero en general, el hecho de pelear es simplemente un
esfuerzo físico intensificado por la fuerza mental y espiritual;
como cualquier otro hecho deportivo.

Estoy totalmente convencido de que el nivel de habilidad que desarrollarán
los artistas marciales del futuro puede llegar a ser muy superior
al que tenían los viejos maestros del pasado, siempre y cuando
los modernos practicantes de Artes Marciales sepan aprovechar al
máximo las ventajas de la moderna tecnología disponible,
que puede elevar su rendimiento físico a cotas cada vez más
elevadas. Hoy en día, los avances tecnológicos nos
ofrecen una abundante información, evolucionados aparatos
de entrenamiento y una nutrición muy superior a la de nuestros
antepasados.
Estamos viviendo en la era de la información, un tiempo en
el que literalmente hay más conocimiento disponible del que
nuestra capacidad de asimilación puede llegar a absorber.
Sólo en el campo de las Artes Marciales existe una enorme
variedad de videos de instrucción, de cualquier disciplina
imaginable. Ya no es necesario viajar a remotos países para
recoger las pocas gemas de sabiduría que algún anciano
maestro tenga a bien otorgarnos. Todo el conocimiento marcial es
claramente demostrado y explicado en las cintas por instructores
altamente preparados, y las diferentes técnicas y movimientos
pueden verse una y otra vez a voluntad. Este tipo de producto sólo
requiere una llamada de teléfono y disponer de una tarjeta
de crédito. Ni siquiera hay que soportar las molestias del
desfase horario que causa el largo viaje en avión a un país
lejano.
Internet es también otra importante fuente de información
para el artista marcial con verdadero interés en aprender.
Los "web site" y los artículos, junto con los "discussion
forum" pueden ponernos en contacto con los mejores instructores
mundiales. Ahora es posible enviar un e-mail a muchas autoridades
en el campo de las Artes Marciales y recibir una contestación
casi inmediata. Antes, nada de esto era posible.
Y si se desea una información más portátil
y manejable, en las tiendas de libros, y también a través
de Internet, pueden conseguirse miles de títulos relacionados
con todas las artes de combate del mundo.
El moderno artista marcial tiene definitivamente mucho más
acceso a la información del que nunca tuvo antes, y ésta
es sólo una de las razones por las que sostengo que los luchadores
del mañana opacarán a los del pasado. La clave para
que surja un buen artista marcial radica en su entrenamiento. Se
pelea como se entrena. Uno puede llegar a acumular todo el conocimiento
que desee, pero lo que hace que un luchador sea realmente eficaz
es su habilidad para manejar ese conocimiento. Los avances tecnológicos
en lo que respecta a los aparatos y equipos de entrenamiento ayudarán
a la formación del atleta de combate llevando sus habilidades
a niveles cada vez más altos.
La tecnología ya ha contribuido a mejorar los antiguos sistemas
de entrenamiento en muchas culturas diferentes.
El Muay Thai de Tailandia es uno de los más
claros ejemplos. Conforme el Muay Thai se fue desarrollando y extendiendo
como deporte de competición, los jóvenes tailandeses
comenzaron a acudir en número creciente a los veteranos entrenadores
para aprender y practicar bajo su dirección. Los entrenadores,
por su parte, estaban acostumbrados a ocuparse solamente de uno
o dos pupilos a la vez. En esa época, el método de
entrenamiento consistía básicamente en que el pupilo
lanzara sus patadas, puñetazos, codazos y rodillazos sobre
el entrenador, el cual recibía los golpes con sus brazos
o con sus manos. Al hacerse más popular el Muay Thai aumentó
el número de alumnos y los entrenadores tuvieron que hacerse
cargo de más de dos luchadores a la vez, por lo que el tener
que aguantar tantos golpes en los brazos se hizo insoportable. Uno
de aquellos entrenadores tuvo la feliz idea de cortar láminas
del suave y esponjoso tronco del banano y atárselas a los
brazos. De esta forma, el luchador podía golpear con toda
la potencia de sus piernas con un mínimo de daño para
el entrenador. Utilizando las láminas del árbol de
la banana cortadas con una plantilla, a alguien se le ocurrió
construir una gruesa almohadilla forrada de cuero y rellenada con
dichas láminas, creando lo que hoy se conoce como el "Thai
pad". Este avance tecnológico permitió a los
luchadores desarrollar una tremenda potencia en sus golpes, mientras
trabajaban sus defensas y mejoraban su condición cardiovascular.
Los boxeadores de Muay Thai siguen siendo considerados los reyes
del ring en las competiciones en las que la pelea se efectúa
en posición erecta, es decir, de pie, y una gran parte de
esta merecida fama se debe a sus métodos de entrenamiento,
que incluyen la práctica con los "Thai pads".
Por otra parte, la destreza de los boxeadores Thai responde también
a la misma razón por la que tanto los luchadores de Jiu-Jitsu
Brasileño, como los púgiles del Boxeo occidental y
los luchadoresde Lucha-Libre desarrollan sus habilidades prácticas
de combate a niveles tan altos. Los veteranos representantes de
estas artes son conocidos no sólo por su habilidad en pelear
bien y de manera vistosa, sino por su destreza en luchar de manera
impresionante contra un adversario que no está muy dispuesto
a dejarse vencer. El elemento que todas estas disciplinas tienen
en común es que sus practicantes tienen que intentar aplicar
realmente sus técnicas contra adversarios muy buenos. En
otras palabras, tienen que luchar de verdad. Para llegar a ser un
buen corredor es necesario correr, para llegar a ser un buen nadador
es necesario nadar, y para llegar a ser un buen luchador es necesario
luchar.
. No hay otro camino.
En lo que respecta a las técnicas de golpe de las artes de
combate, el problema es que las peleas entre adversarios diestros
en este tipo de técnicas suelen acabar con lesiones, a veces
serias, en ambos contendientes. Los que se dedican a la lucha de
manera profesional tienen que incluir estos aspectos en su entrenamiento
para obtener los mejores resultados. Sin embargo es necesario limitar
el contacto duro durante las prácticas para asegurarse de
que el luchador está en las mejores condiciones físicas
para el encuentro. En el pasado, la preparación de los luchadores
con palos dependía fundamentalmente de una serie de ejercicios
que simulaban una pelea real, para evitar lesiones en el entrenamiento.
La verdadera pelea con palos a pleno contacto y sin equipo protector
siempre acaba con alguien lesionado. Algunos de los antiguos maestros
de las Filipinas, al igual que en otros sistemas de lucha con palos,
solían enfrentarse en esta clase de combates, y por supuesto,
hay que reconocer que el nivel de habilidad de los que lograban
sobrevivir a muchos de estos encuentros era excepcionalmente elevado.
Pero para la mayoría de la gente, estas experiencias son
demasiado duras de soportar. Esto es especialmente cierto para los
artistas marciales que quieren evitar las lesiones serias. Afortunadamente
vivimos en una era en la que disponemos de excelentes equipos de
protección. De nuevo, estos avances tecnológicos pueden
contribuir de una manera decisiva a la formación de "kick-boxers",
competidores de peleas sin reglas y luchadores de palos, mejores
de lo que nunca habían sido anteriormente.
Si, como ya hemos dicho, una de las principales condiciones para
llegar a ser verdaderamente eficaz en las artes del combate es el
luchar realmente, pero la pelea a pleno contacto puede causar serias
lesiones en los practicantes, es lógico pensar que la utilización
de adecuados equipos protectores que reduzcan al máximo el
riesgo de lesiones puede llevar muy lejos a las Artes Marciales.
Conforme vayan perfeccionándose los equipos de protección,
los practicantes podrán entrenarse peleando a contacto pleno
cada día sin atentar contra su salud. Ya no será necesario
el tener que confiar en técnicas teóricas ni en métodos
de entreamiento poco realistas. Los alumnos podrán aprender
una técnica concreta y probarla en una situación real
con un adversario poco dispuesto a permitirlo. Cualquier técnica
puede funcionar si el adversario se queda quieto, con su brazo extendido,
pero debemos concentrarnos en desarrollar esos movimientos que funcionan
cuando el rival está tratando por todos los medios de someternos
a puñetazos. Eso es lo que sucede en la calle, y por tanto
eso es lo que deberíamos practicar si de verdad deseamos
aprender a defendernos. La tecnología nos ayudará
a entrenarnos en un medio hostil sin riesgo de lesiones.
Yo he pasado muchas, muchas horas, practicando a pleno contacto
el Kickboxing, la lucha de palos y el combate en el suelo con golpes.
Sin tecnología avanzada siempre había contusiones
y sangre. Aunque creo no obstante que de vez en cuando es importante
pelear sin demasiada protección, estoy convencido de que
el poder entrenarse en combate durante horas y horas sin temor a
lesionarse ayudará a los artistas marciales a mejorar en
gran medida su nivel de habilidad.
Por ello, mi consejo para todo artista marcial es que trate de conseguir
los mejores equipos de protección, que los pruebe y que desarrolle
su verdadera capacidad combativa. Que se entrene siempre de la forma
más realista posible y así su eficacia mejorará
de manera espectacular. Que lea libros, que vea videos y que utilice
cualquier posible fuente de información para aumentar sus
conocimientos; después que vaya al gimnasio y que ponga en
práctica lo aprendido. Así podrá sacar lo mejor
de sí mismo.
Texto
y Fotos:: © Burton Richardson